Desde Baobab Guides hemos pensado que, ya que lo sabemos todo sobre viajes, lo mejor es compartir nuestra infinita sabiduría y ayudar a otros viajeros. Para eso creamos esta serie de artículos acerca de ‘Cómo viajar por África’.

Mojito sin hielos, por favor. Foto de 'JACoulter'

Si bebes algo con hielos en un país exótico morirás pronto. Esto está claro, lo has leído en la guía, lo has visto en la página del ministerio de asuntos exteriores, te lo han dicho tus amigos, el médico y la vecina del cuarto, que el año pasado fue a Marruecos en verano. También morirás si comes fruta que no has pelado tu mismo, o si bebes de una botella de agua que no has visto como se abría.

Como no es cuestión de morirse, lo mejor es tomar contramedidas. Siempre que te pongan hielos, pide -¡exige!- que los retiren de tu bebida inmediatamente. No importa que la cocacola esté a 30 grados, ¡quita los hielos, insensato! Exígelo siempre, que no se te olvide ninguna vez. No está comprobado, pero todo el mundo sabe que en ciertos países hacen los hielos con agua reciclada del water. Se fuerte. Ni el mojito ni el caipirinha serán lo mismo sin hielos picados, pero tu estarás a salvo.

En el caso de que te hayan invitado a una casa y te ofrezcan su comida tradicional, tienes un dilema. No es cuestión de ofenderles no comiendo su ensalada o su fruta ya pelada o su comida que no sabes si está bien cocinada por dentro. En este punto hay dos escuelas de pensamiento. Una dice que hay que ser firme y no comerse nada que parezca remotamente peligroso. Déjaselo claro al entrañable lugareño: No te vas a comer sus sospechosas viandas. Da igual que se ofendan, tu salud es lo primero. Y para que negarlo, aunque no sea peligroso muchas veces esa comida tan rara da bastante asco. A ti lo que te gustaría es un buen plato de espaguettis con tomate.

La segunda opción es más radical: Cómetelo todo y al final de la comida ve disimuladamente al baño a vomitar. Tiene la ventaja de que no ofendes a nadie, pero luego tendrás hambre.

Lo más importante es estar siempre atentísimo. Que no se te escape ni una. Recuerda, lo más importante es volver con vida.